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Este es el tradicional resumen del año que, desde 2003 hasta ahora mismo, redactamos para las páginas de la Cartelera Turia. Con nuestro habitual listado de recomendaciones discográficas. 

 

Balances. Resúmenes. Listas. Aún a riesgo de abundar en la actual reiteración, no nos resistimos a tratar de encapsular la esencia de lo que fue el año en unas pocas líneas. Es algo que llevamos haciendo en esta publicación desde 2003. Y aunque la proliferación de recuentos se ha multiplicado desde entonces exponencialmente, no está de más permanecer fieles a la tradición con nuestra habitual doble entrega. El 2017 que recién terminó, sin el ominoso perfil de luto mayor de su antecedente (Bowie, Prince, Cohen), se escribió con los caracteres dorados de unos cuantos trabajos. Dos de ellos bien pueden ser testimonio fiel de su época: el descomunal fresco en torno a la política, el amor, la religión, las drogas, la fama, las redes sociales o el paso del tiempo que pulió Father John Misty en clave de soft rock renovado y el crepuscular e introspectivo retorno de ese demiurgo de la mayor fantasía retrofuturista del nuevo milenio que es James Murphy y sus LCD Soundsystem.

La misma vigencia retiene la obra de Kendrick Lamar, de nuevo trascendiendo los lindes del hip hop con un álbum encumbrado casi por consenso universal, aunque entre los grandes trabajos de este año convenga no perder de vista a Destroyer, Jens Lekman, The Magnetic Fields, St. Vincent o Hurray For The Riff Raff. Quizá ninguno de ellos arguya un lenguaje directamente rompedor, pero para eso ya tenemos los discos de una Björk en vías de recuperación o de su compinche Arca, ambos transitando al margen del tradicional formato de canción con propuestas en ocasiones tan inaprensibles que demandan cierta exigencia. Si es que el afán del oyente se traduce al final en recompensa, que eso lógicamente ya va por barrios. En terreno electrónico, con mayor o menor componente de cacharrería vintage, brillaron John Maus, Nathan Fake, Jane Weaver y Kelly Lee Owens. Mientras en el ámbito hip hop, Vince Staples o Tyler, The Creator opositaban para acompañar a Lamar en lo alto de las preferencias.

Dos constantes se repitieron a lo largo de los últimos doce meses: la brillantez de algunas mujeres que elevan, desde su juventud, la herencia folk rock e indie rock norteamericana a cotas deslumbrantes (fue el caso de Julie Byrne, Julien Baker o Madeline Kenney; hasta la neozelandesa Aldous Harding podría sumarse a ese negociado) y la apabullante cosecha de retornos de la legión de veteranos que demostraron retener el hechizo de sus mejores épocas: Ride, Michael Head, The Clientele, Peter Perrett, Slowdive, The Dream Syndicate o Bash & Pop

Por lo que respecta a la escena estatal y a la valenciana, conviene resaltar que es ahí donde la historia, con mayúsculas, se asume no como una invitación a la reincidencia, ni como una coartada para caer cuantas veces haga falta en la misma piedra – como demuestra nuestra exasperante clase política – , sino como un punto de partida para que la tradición se pervierta dando pie a un lenguaje que sí que sabe asumir la contemporaneidad releyendo el pasado. Eso es lo que ha ocurrido, lejos de banderías de tres al cuarto, con trabajos tan fabulosos como los de Maria Arnal i Marcel Bagés, Exquirla, Flamaradas, Marina Gallardo, Rocío Márquez, Tulsa o Pablo Und Destruktion. La marca España que merece la pena.

Amén de otros talentos heterodoxos como los de Tiger Menja Zebra, Big OK, Seward o Miquel Serra. Más fidelidad a unos cánones muy reconocibles, pero no menos excelencia, ha sido la mostrada por Josele Santiago, Cala Vento, The Unfinished Sympathy, Mishima, Lapido, Salto, Sierra, Jacobo Serra o Los Planetas, formando parte de un elenco de trabajos descollantes entre los que perfectamente podemos situar también los álbumes que desde la Comunidad Valenciana despacharon Maronda, Júlia, Ramírez Exposure, Segunda Persona, Hank Idory, Julio Bustamante, Johnny B Zero o Senior i El Cor Brutal, entre otros. A continuación, y tal y como marca la tradición, nuestra lista de recomendaciones internacionales, ordenadas alfabéticamente. Doce, en total. Si aún no saben por dónde hincarle el diente al año que se fue, empiecen por cualquiera de ellos.

Bash & PopAnything Could Happen (Fat Possum); Julie ByrneNot Even Happiness (Basin Rock); Destroyerken (Merge/Popstock!); The Dream Syndicate How Did I Find Myself Here? (Anti/PIAS); Father John MistyPure Comedy (Bella Union/PIAS); Hurray For The Riff RaffThe Navigator (ATO/PIAS); Madeline KenneyNight Night at the First Landing (Company Records); LCD SoundsystemAmerican Dream (DFA/Sony); Kendrick LamarDAMN (Interscope/Universal); Jens LekmanLife Will See You Now (Secretly Canadian); Magnetic Fields 50 Song Memoir (Nonesuch/Warner); Peter PerrettHow The West Was Won (Domino/Music As Usual).

Carlos Pérez de Ziriza.

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