Seleccionar página

¿Tienen algo en común Cuello, La Muñeca de Sal y El Ser Humano? Estilísticamente, más bien nada. Tan solo que los tres han editado tres extraordinarios discos. Con ellos retomamos el pulso, tras un largo paréntesis, a la actualidad discográfica valenciana en este blog.

 

Mezquita, Trampolino, Fambuena & Guerrero: cuando la velocidad es el doble (Foto: Liberto Peiró)

No es noticia que Cuello editen un álbum notable, en el que prácticamente no sobre nada. Eso es precisamente lo que ha vuelto a ocurrir con Regalo doble (2018), nueva entrega de un trayecto que va casi a disco por año: algo auténticamente prodigioso si tenemos en cuenta el pluriempleo de Jose Guerrero, quien se desdobla desde hace años en Jupiter Lion, Segunda Persona, Rastrejo y unos Betunizer que hace poco tiempo acaban de anunciar su disolución. Canciones de rock espídico, rebosante de melodías exultantes y textos intransferibles, que siguen delegando más en el brío del post hardcore y del indie rock norteamericano de los noventa que en el punk rock (más cerca que nunca del canon Superchunk, para entendernos), aunque siempre desde un prisma que admite pocos mimetismos. Sus canciones siguen siendo plenamente reconocibles al instante. El 27 de abril lo presentan en la sala 16 Toneladas de Valencia.

La Muñeca de Sal, por su parte, no solo fueron los primeros en ahondar por aquí en ese rock paisajístico y propenso a las erupciones volcánicas que alguien dio en llamar post rock. También son – siguen siendo, vaya – los mejores de ese negociado en territorio valenciano. Tuvieron y aún retienen, como quien dice. Porque El Gran Poder (2018), que llega cuando se cumplen más de veinte años desde su primer trabajo, compite sin ningún complejo con cualquiera de sus mejores discos. Preserva sus propiedades de siempre y las adoba con unas referencias religiosas que, en esencia, siempre han formado parte de su imaginario particular, y que han tenido a bien presentar justo cuando la Semana Santa está al caer. Singulares hasta para eso. Raritos, dirán otros. Necesarios, decimos nosotros. Tampoco debería extrañarnos que puntúen alto: la suya siempre ha sido una carrera en ligero ascenso, pese a las intermitencias en el tiempo. Lo presentan esta noche también en la sala 16 Toneladas de Valencia, precisamente junto al dúo asturiano Elle Belga (el ex Manta Ray Josele García y Fany Álvarez), quienes también colaboran en otro disco singularmente magnético, que también cuenta con los quejíos de Tomasito en el tema titular.

Gonzalo Fuster también corrobora su mejor registro con un disco que en realidad son tres, y enmarcan la versión más certera de El Ser Humano. Con tres EPs (cada uno de cuatro cortes) que se editan de forma conjunta, logrando algo muy parecido a la cuadratura del círculo: dar con sus mejores canciones precisamente en el momento en el que más ha arriesgado conceptual y formalmente. Se trata de un no-álbum que brinda también su lírica menos amanerada, más sencilla y transparente. Y muestra también lo bien que le ha sentado contar con el guitarrista y compositor Dani Odisseu como principal acompañante, lugarteniente único de un trayecto que le ha llevado por tres estudios distintos, tres productores distintos, tres bandas distintas y tres ideas distintas. La primera entrega, supervisada por Sergio Devece, la segunda por Román Gil y Eli Rufat y la tercera por Fede Trillo. Canciones como “Amigos”, “Agua”, “Juicio Final”, “Mar” o “Siempre quiero más” son de lo más convincente que ha hecho hasta ahora. Dicen que quien no arriesga no gana. Y, sabiendo que tampoco tiene nada que perder, él ha arriesgado hasta dar con el mejor de sus cinco discos. 

CuelloRegalo doble (BCore)

La Muñeca de Sal El Gran Poder (Arbre de Cordes/Borx Records)

El Ser HumanoEP1, EP2 y EP3 (Luscinia Records)

Carlos Pérez de Ziriza.

Share This