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  Retomamos el pulso a la actualidad de la Comunidad Valenciana tras el parón estival, pulsando el estado de forma de cuatro proyectos que estrenaron sus últimos trabajos antes del mes de agosto, pero hemos tenido a bien degustar con la calma que inspiran los últimos coletazos del verano. Ya saben lo que se suele decir de aquellos discos que necesitan una digestión lenta, ¿no? Pues eso mismo.

DeBigote: avistando con calma la hora del debut en largo con excepcional solvencia (Foto: Paco y Manolo).

  Comenzamos con los castellonenses DeBigote, quienes confirman con creces todo lo bueno que ya habían apuntado en Insular, su segundo EP, de hace dos años. Pop jubiloso, desprejuiciado y de aspiraciones pluscuamperfectas. Ecos de Carlos Berlanga, Radio Futura e incluso de Blur (esa línea de bajo en “Cepas Católicas”, que parece tomada del “Girls & Boys”). Letras chispeantes e inteligentes. Presentación visualmente exquisita, como corresponde a una propuesta que destila elegancia y un estilizado y muy transversal sentido de la composición pop, en el que no caben la copia a carbón ni la abundancia de préstamos flagrantes, y sí una marcada y genuina personalidad. Tras su paso por los escenarios secundarios del FIB y del Arenal Sound, se aprestan a presentarlo este otoño en salas cerradas: el 20 de septiembre en Benicàssim (Travesura), el 18 de octubre de nuevo en Benicàssim (Teatre Municipal), el 8 de noviembre en Castellón (La Pérgola), el 21 de noviembre en Madrid (Fotomatón) y el 15 de diciembre en Valencia (Sala Russafa). Conviene estar atentos, porque el disco merece una traducción a escena que esté a su altura.

Por su parte, el debut largo de Le Garçon Rêvé no es precisamente una confirmación, aunque sí retiene muchas de las constantes vitales que hicieron de Megaphone Ou La Mort una de las bandas más interesantes de toda la Comunidad Valenciana en los últimos tiempos. Algo lógico, si tenemos en cuenta que son John Martínez y Diego Summo quienes lo integran, al fin y al cabo el que fuera núcleo central del quinteto franco-hispano-argentino. La notable distensión del espinazo eléctrico que sustentaba los temas de los Megaphone (mucho menos predominante) y la preeminencia del inglés no han restado intensidad a sus canciones. Especialmente cuando Martínez se explaya en su faceta más crooner (“Stained Heart”, “Gandía Blues”). Y como suele ocurrir en esta clase de escapadas del corsé grupal, hay rendijas para la ventilación del discurso, oxigenándose por la vía de las colaboraciones externas (la voz de Carolina Otero en “The Crack Up” o la de Nathan Mozes  y Stéphanie Cadel en “The Man That Exploded”). Lo ha producido Sergio Devece en su propio estudio. Y lo único que cabe concluir es que es otro álbum notable.

  Y no salimos de los estudios Stardust de Sergio Devece. Porque precisamente allí se ha gestado también el segundo largo de Mañana Tampoco, en donde militan dos de los músicos que aportaron sus guitarras de forma puntual al debut de Le Garçon Reve, Juan Luis Salmerón (La Muñeca de Sal) y Nacho Nácher (Perro Grande). El trío lo completa Borja Boscá (también en Perro Grande). Y tanto la reincidencia en el título homónimo como la práctica clonación de sus portadas invita a pensar que nos encontramos ante un proyecto (uno más por parte de unos músicos con quienes la famosa frase acuñada por José Luis Perales carecería de sentido: ya sabemos a qué dedican el tiempo libre, la cuestión es de dónde lo sacan) en el que la improvisación y la experimentación en el estudio resultan claves para definirles. Rock preeminentemente instrumental, que tiene bien aprendido el libro de estilo de las luminarias post rock (con Mogwai a la cabeza), pero quizá necesitaría transitar por alguna vía secundaria si lo que pretende es despuntar entre el maremágnum de bandas que favorecen ese monocultivo, tan hiperpoblado de practicantes en los últimos tres lustros. Al menos ese es el camino que insinúan los pespuntes electrónicos y el trazo nervioso de “Is It True”, tan puntual que se reduce al broche final.

  Y volvemos a Castellón para rematar esta primera selección de álbumes locales de la temporada con Carlos Vargas, quien celebra nada menos que cuarenta años de carrera en los 19 temas que engloba el reciente recopilatorio Cuatro Décadas. Un veterano de mil y una guerras fraguadas en la capital de La Plana (Los Frenéticos, Enigma del Deseo, Los Zorros, Sullivan), que comenzó a editar discos a su propio nombre en 1989. La compilación, cuya materia prima son sus cinco álbumes en solitario, ofrece una amplia panorámica de un cantautor rock de hechuras clásicas, diestro a la hora de filtrar sus raíces onubenses a través de un prisma mediterráneo, aunque también haya coqueteado puntualmente con ritmos más cálidos y cercanos al funk (el clásico “Desapareció”), en una onda cercana a la de francotiradores como Remigi Palmero.

-DeBigoteEstuario (Dorsal Ediciones)

-Le Garçon ReveSongs For Mediocre Men Vol. 1 (Autoeditado)

-Mañana TampocoMañana Tampoco (Producciones Inexistentes)

-Carlos VargasCuatro décadas (UMA)


Carlos Pérez de Ziriza.
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