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Reproducimos el texto publicado en la revista Beat Valencia del mes de septiembre, acerca de Lloyd Cole y su inminente visita a nuestro país. El escocés presentará el notable “Standards” el 10 de octubre en Valencia (Ram Club), el 11 de octubre en Barcelona (Music Hall), el 13 de octubre en San Sebastián (Kuursal), el 14 de octubre en Zaragoza (El Plata) y el 15 de octubre en Madrid (Teatro Lara).

LLOYD COLE
Cegadora artesanía pop

Lloyd Cole: peinando canas con maestría.
Siguiendo al dedillo aquello de “por sus versiones les conoceréis”, a Lloyd Cole habría que situarlo en medio de un triángulo equilátero cuyos tres vértices serían Bob Dylan, Leonard Coheny Lou Reed. Del primero abordó “She Belongs To Me” o “Most of the Time”. Del segundo “Chelsea Hotel” o “Tower of Song”. Y del tercero tan solo “Vicious”, pero es tan notoria la red común de complicidades que ambos tejieron en torno a músicos de la escena neoyorquina (la añorada guitarra de Robert Quine o la batería de Fred Maher) que tampoco puede obviarse su influjo. Con todo, sería injusto simplificar su perfil en torno a esos tres innegables ascendientes (ninguna de esas versiones figura en sus álbumes), porque el trazo luminoso y eminentemente pop de toda su escritura le granjeó su hueco en la historia desde que debutase en 1984 con el magistral “Rattlesnakes”, uno de los grandes álbumes del pop británico de los 80 y cumbre que nunca ha podido superar.

Dotado de una voz privilegiada y trufando sus composiciones de multitud de referencias literarias (Norman Mailer, Truman Capote) y cinematográficas (Eva Marie Saint), casi siempre mitómanas, continuó desde entonces su trayectoria como Lloyd Cole & The Commotions con el generalmente fallido “Easy Pieces” (85) y la relativa resurrección de “Mainstream” (87), pero para entonces ya había perdido el favor del gran público. Fue en 1990 cuando decidió dar un giro a su carrera, más estético que hondo, y dar rienda suelta sin ambages a sus filias norteamericanas trasladándose a vivir cerca de Nueva York y rodeándose por Fred Maher, Robert Quine o Matthew Sweet para gestar sus dos primeros álbumes en solitario. Coqueteó más tarde con esos aderezos electrónicos tan propios de los primeros noventa en “Bad Vibes” (93), un notable disco de cuyo sonido él mismo reniega, y desde entonces no ha dejado de facturar elegantes y algo desiguales álbumes de pop estilizado y canónico. Quizá ninguno de ellos (“Love Story”, “The Negatives”, “Music in a Foreign Country”, “Broken Record”) sea un trabajo absolutamente redondo, pero todos deparan unas cuantas gemas pop para la posteridad. Y “Standards” no es una excepción, una afortunada reelectrificación de su propuesta para la que ha contado de nuevo con la base rítmica que le acompañaba a principios de los 90, formada por Fred Maher y Matthew Sweet. Ninguno de los dos estará presente en esta gira en solitario, pero poco importa cuando los argumentos son “Perfect Skin”, “Forest Fire”, “Brand New Friend”, “No Blue Skies”, “Like Lovers Do” o la reciente “Blue Like Mars”. Destellos de cegadora artesanía pop.

En clave local valenciana, donde recalará como primera parada  de esta gira hispana, la del 10 de octubre en La Rambleta será su cuarta visita a Valencia, donde sus conciertos siempre ha generado cierta división de opiniones. Sobre su primera actuación, en 1988 en Pachá Auditorium, comentaba Juan Vitoria en las páginas de Rockdelux que planteó un directo “más personal e imaginativo que especulativo o de cara a la galería, dejando patente una dulzura melódica que ni empalaga ni aburre”. El segundo, ya sin The Commotions y celebrado en 1990 en la rebautizada Arena Auditorium, fue calificado por Eduardo Guillot en las páginas de Cartelera Turia como “una hora de pop frágil, tierno, melodioso pero falto de garra, con una parte final con algo más de calor pero que no arregla gran cosa”. La sala Ku Manises fue escenario del tercero, en 2001, en una noche en la que defendió muy dignamente en acústico y sin banda de acompañamiento lo mejor de su imponente temario. Es más que dudoso que a estas alturas vaya a ganarse fidelidades incondicionales, pero si ustedes se pierden su concierto, dejarán escapar la defensa en vivo de uno de los repertorios más brillantes del pop británico de las últimas tres décadas. Avisados están.

Carlos Pérez de Ziriza.
P.D.: Puede descargarse el contenido íntegro de la revista Beat Valencia aquí: http://www.beatvalencia.com/revista.pdf

         Reseña de “Standards” publicada en Efe Eme: http://www.efeeme.com/el-disco-del-dia-lloyd-cole/
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