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Volvemos de nuevo a centrar el foco en la actualidad discográfica valenciana con cuatro álbumes, las nuevas entregas de Ramírez, Polígono Hindú Astral, Caballero Reynaldo y Lanuca. Cuatro discos hermanados por su espléndida factura.


Ramírez: de las abstracciones íntimas de F.M. Cornog hasta el infinito (Foto: Antonio Ladrillo).



Supimos por primera vez de Víctor Ramírez hace unos seis años. Militaba entonces en Loving Astra, apenas rozaba la mayoría de edad y todo el mundo le conocía como Frus. Decían de él que era uno de los talentos jóvenes (jovencísimos, en su caso)  más prometedores de la escena valenciana. Las expectativas se fueron concretando con Oh! Libia, el combo con el que, junto a J.T. Prewitt, despachó dos estupendos álbumes en 2010 y 2012, con la ayuda del insigne Ken Stringfellow. Y su condición de futurible comenzó a desvanecerse para convertirse en firme realidad con el EP Let’s Go Bowling, ya editado bajo el epígrafe de su propio apellido y comentado en este mismo blog, a finales de 2014, y que anticipaba parte del contenido de este Book Of Youth, su flamante primer álbum, producido de nuevo por Joaquín Pascual (Surfin’ Bichos, Mercromina). No digamos ya con su trabajo en Coleccionistas, la más que prometedora aventura intergeneracional que comparte con Jorge Pérez (Tórtel, Ciudadano, Maderita) y Remi Carreres (Glamour, Comité Cisne, Jean Montag). 

Sus canciones vuelven a poner sobre el tapete la penetración actual del pop indie británico de finales de los 80 y principios de los 90, reclamando su vigencia como algo más que una mera apuesta estética. La tradición psicodélica menos obvia, las sombras de East River Pipe o los guiños cinéfilos (“Hartley”, “A walk on Farrelly brothers movie”) son aquí evocados no como un simple juego de referentes con los que barajar las enseñanzas de sus mayores de forma recreativa, sino como una sólida apuesta por asentar un discurso de pop seductor y estilizado. Del que reconoce las deudas pero no se estanca a la hora del pago. A veces de impacto fulminante, otras con sesgo más evanescente, pero siempre con mucha clase. Lo presenta el 7 de mayo en Madrid (Rock Palace) junto a Sen Senra, el 14 de mayo en Valencia (Espai Rambleta) junto a Jacco Gardner y el 15 de mayo en Albacete(Pussy Wagon) junto a Novedades Carminha.

Polígono Hindú Astral, por su parte, también debutan. Pero sus dos miembros cuentan en su haber con una amplia experiencia en formaciones precedentes: Joni Contencioso pasó por Le Jonathan Reilly, Salchicha, Estrategia Lo Capto!, Caballo Trípode o Venereans, mientras que Julio Tornero anda también últimamente enfrascado de forma paralela en sus proyectos Zotal o Luz Oscura. Ambos coincidieron en los estupendos Antiguo Régimen, y ahora se marcan un hipnotizante álbum en el que recrean, con absoluta carencia de corsés creativos, la vertiente más experimental y subyugante del krautrock(el llamado kosmiche), patentada en su momento por Tangerine Dream, Amon Düül, Cluster o Popol Vuh. Una hipnótica experiencia sensorial, sin escasa ligazón y casi menos parangón con el resto de la producción local, que debería expedir sus mayores cotas de sugestión sobre los escenarios. El 23 de mayo estarán desgranando su contenido en Barcelona y el 24 en Valencia (Magazine Club).

Quien también sigue a lo suyo, pervirtiendo con total irreverencia cualquier repertorio clásico a su antojo (y con la iconoclastia propia de su venerado Frank Zappa) es Luis González al frente de sus Caballero Reynaldo. Si en ocasiones ha adaptado a su particular idiosincrasia el cancionero de Beatles, Chicago, Split Enz, Beach Boys, el propio Zappa (¡cómo no!), standards norteamericanos y hasta el cancionero popular folk castellano, en esta ocasión malea las canciones de King Crimson (a quienes ya había versionado en algún otro volumen de covers) desde una perspectiva que indaga deliberadamente en la lounge musiccuando ya nadie aboga por el estilo, en otro de esos saltos sin red a los que nos tiene acostumbrados desde hace años. Tan singular como siempre.

Y finalizamos este recuento de novedades con la segunda entrega de Lanuca (maquetas al margen), un trabajo que excede los límites del single o el EP (seis canciones) para entrar en la categoría del mini LP, en las coordenadas de su anterior disco. Aunque más allá de su duración, lo que Gran Mandíbulaconcreta es el enorme y rápido crecimiento de la propuesta que encabezan Ángela Bonet y Manolo Bertrán (Doctor Divago), explorando las grandes posibilidades sugestivas de una suerte de folk heterodoxo y extraño, prendado de brotes de electricidad tan aviesa como sutil y buenas dosis de misterio. Un factor, este último, carísimo de encontrar entre el grueso de la producción estatal. 
RamírezBook Of Youth (Demian Records)
-Polígono Hindú Astral00110010(Verlag System)
-Caballero ReynaldoIn The House Of The Naldo King (Hall of Fame)

-LanucaGran Mandíbula(Infinito Discos)

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